Recogemos precios, disponibilidad y surtido de la competencia de forma programada, emparejamos sus fichas con tu catálogo para que se compare el mismo producto y no un nombre parecido, y sacamos el pequeño conjunto de SKU en los que estás dejando margen o perdiendo la venta. La salida es una lista de acciones priorizada y alertas, no otro cuadro de mando que nadie abre.
Una persona revisa los cien primeros SKU. Los otros nueve mil se desvían, y la desviación es invisible hasta que el margen o la conversión se mueven por razones que nadie sabe explicar.
El mismo producto aparece con cuatro títulos distintos en cuatro webs. Comparar por título produce números seguros sobre parejas equivocadas, que es peor que no tener números.
Un volcado diario de diez mil precios de la competencia no es información. Alguien sigue teniendo que encontrar las veinte filas que importan, y ese alguien casi nunca tiene tiempo.
Ni todo el mercado ni todo el catálogo. El conjunto que de verdad mueve ingresos suele ser pequeño, y empezar por ahí da un sistema funcionando en semanas, no en trimestres.
Feeds estructurados y APIs de marketplace donde existen, recogida programada y cuidadosa donde no, con reintentos y detección de cambios para que un cambio de maquetación se note en vez de devolver silenciosamente números viejos.
Primero código de barras, MPN y marca más modelo; después similitud de atributos y texto para el resto, con una puntuación de confianza. Lo dudoso lo revisa una persona una vez y queda memorizado.
Tus reglas —margen mínimo, MAP, posición frente a competidores concretos, excepciones por categoría— deciden qué cuenta como precio mal puesto. El sistema marca infracciones; no te inventa una estrategia de precios.
Una lista diaria priorizada en Slack o correo, exportación a tu ERP o herramienta de pricing y una vista semanal de quién se movió. Los precios los cambia tu equipo, o la automatización solo dentro de los límites que fijes.
Construimos en tu stack en lugar de moverte al nuestro. La lista de abajo es a lo que esta solución se conecta con más frecuencia; otros sistemas son una cuestión de alcance, no un impedimento.
Los precios mostrados públicamente suelen poder recogerse, y las reglas cambian según el país y los términos de cada web. Preferimos feeds y APIs oficiales, respetamos robots y límites de tasa, y te decimos claramente qué fuentes consideramos seguras.
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