Fabricante en serie, unas 200 personas, una planta. Los pedidos entraban por correo o por el CRM, un comercial los copiaba a una hoja y compras calculaba la necesidad de material a mano: con el escandallo del producto guardado en otra hoja, y contra unas existencias del sistema contable que iban uno o dos días por detrás. Cada paso era volver a teclear lo mismo, y cada uno costaba un día: el pedido llegaba a la orden de trabajo tres a cinco días después de confirmarse. Algunos lotes se paraban ya en taller porque faltaba material, y eso se descubría al lanzarlo y no antes. Las fechas se daban al cliente con margen, y aun así aproximadamente uno de cada tres pedidos salía más tarde de lo prometido. Las existencias vivían en dos sitios: el sistema contable y la cabeza del almacenero.
El mismo stack que en el resto de proyectos: Python y Django en el núcleo, PostgreSQL como fuente de verdad del pedido, el escandallo y el material. El pedido se introduce una vez, la plataforma despliega el lote en necesidades a partir del escandallo del producto, las calcula contra existencias reales y compras ya lanzadas, y convierte sola un faltante en una solicitud a compras. No sustituimos el sistema contable: siguió siendo el sistema de registro y documentos, y la plataforma intercambia datos con él.
El orden lo marcó el dinero: primero lo que elimina los días perdidos, después todo lo demás.
El taller funcionaba bien, y no tocamos ni las máquinas ni a la gente que está en ellas. La pérdida estaba entre confirmar el pedido y lanzarlo: cuatro reteclados seguidos, un día en cada uno. Tampoco sustituimos el sistema contable: se quedó donde estaba y la plataforma se puso al lado intercambiando datos. Los cuatro meses no se fueron en código: primero hubo que poner en orden los estándares de consumo y los escandallos, porque no hay nada con qué calcular la necesidad de material si los estándares existen en tres versiones. Esa parte la hizo el técnico del propio cliente, y sin ella el lanzamiento no habría servido de nada.
Las páginas de servicio explican el método detrás de este proyecto; las de soluciones toman los mismos bloques por separado, cada uno con su alcance y su precio.
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